Después de explotar vuelvo a llegar donde debí empezar…
Abrí los ojos y ya no estabas,
Solo jugabas conmigo entre sabanas mojadas
Mientras yo te espiaba en mis sueños, entre telarañas…
Donde no hay límites ni ninguna barrera que nos haga razonar
Ni nada que se interponga al vuelo de nuestras almas en esta noche inmortal,
Hoy te espero como una ola en el mar,
Como el primer rayo de luz en esta oscuridad,
Tal vez sea yo quien te deba buscar
Pero ¿no sabes? ¡Un lobo no puede volar!
Prefiero quedarme y aullar, como la brisa que pasa al nevar,
Llevando la condena de tenerte que pensar,
De cargar con este cuerpo que se debe llenar sin poderse extasiar…
No hay comentarios:
Publicar un comentario