El viento sirvió de ola para olvidar mi cuerpo,
Para tirarme hacia tu trampolín después de guiñarte un ojo y mentirle al cielo,
¡Espero no caer! para no escupir al vacío de nuevo mientras lo grito,
Ni que me toquen las venas del sol ¡ya no coso con ellas tu nombre!
¡Ni me sirven de hilo!...
Me tiemblan las entrañas y vomito en cada tosido
Los versos que ya no te llenan y has dejado a solas
¡Y aun así no me siento conmovido!
Solo siento un hambre de eco cuando pasan las horas y no responde a mi aullido
¡Llámalo castigo divino si quieres!
Yo digo que se ha atascado mi vos entre la luna y sus redes…
¡Qué curioso! se ha pintado en las alcantarillas y andenes otro nombre,
¡Ojala que cuando la ciudad y sus ruinas cambien de color no se borre!…
¿Y el vicio? ¡El vicio vale menos de lo que vale una hora!
¡Reflexiona mi subconsciente tomando el control otra vez!
Un viaje que comienza con retorno o no ¡ya no lo sé!,
Pues mis pasos no llevan un tic tac ¡tan solo zigzaguean en la oscuridad!
Pero mientras tu piel me siga sabiendo traviesa
No necesitare un reloj ni un túnel con su luz al final…
Comeré la carne cruda de los restos que me arrojas cuando estas desnuda
¡Dormida en bordados de almas Y momentos!,
¡En migajas de encuentros! de los que antes de mí a ti se unieron
¡En ese mismo colchón cubierto de placer y lágrimas!,
En vestigios de sentimientos como flores de algodón
Que riegas cuando lloras, Y cultivas cuando estás sola,
Espero que esos pétalos de motas reciban ahora
La luz de mis versos que has dejado a solas
Y así disecarlas con el aroma de nuestro olor
Para que les baste la humedad de nuestro sudor
Cuando se sacien las opacadas y empañadas ventanas…
Espero que cuando me des la espalda los te amos no resbalen
Y más allá de tu carne se claven,
Que se quemen tus conductos lagrimales
Y continuemos siendo los mismos animales,
Los mismos amantes de antes,
Al no odiarnos, ni dejarnos, ¡al seguir unidos!
Así nuestros cuerpos muertos y podridos hayan sido devorados por gusanos
¡Trascenderemos lo físico!
Pero no pares de soñar,
No les dejemos nuestras manos, ni nuestros labios
¡Que mis versos por ti vuelven hoy en mi boca a sonar!,
Pongamos los pies en la arena de los sueños,
Danza conmigo en ellos, y hagamos de ellos olas
Para que así, mis versos ni tus pétalos vuelvan a estar a solas……
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