Se hartó Enero de ser mes ¡ya es un año entero!
El dinero cansado de besar las manos
Se hospedó en las mentes de los rebaños,
Ella saturada de contar lágrimas y embalsamarlas con vinagre,
Él atiborrado de fabricarlas y pagarlas con sangre…
Las espinas renunciaron de proteger la rosa,
De pinchar los dedos y apuñalear las gotas,
Los capullos rojos desistieron de acobijar los nombres,
Las lapidas que secan las sombras marchitas de sus pieles,
Las olas se divorciaron de los mares,
Ahora vuelan a solas como nubes oscuras
Provocando lluvias de corales….
El teléfono se hastió de escuchar los diálogos,
El supersticioso de creer en los adagios,
El sexo de sentirse utilizado y el amor de necesitarlo
El pincel de tinturar sus cabellos y el lienzo de secárselos…
Ella fatigada al verse defectos y volverlos complejos
Él de admirarle sus claros ojos
Y de decirle que use los suyos como espejos….
La madre lloro agobiada por esperar,
Por esperar un beso de su único hijo y no obtenerlo,
Él de dárselos a quien no los merecía y al vacío,
Por probar la cannabis que grito de rabia
Al ser tratada de vagabunda ¡y por sentirse maldita!...
Se agotó el soldado de matar hermanos,
Los abortos de los guantes que buscan callarlos
Los restos de la estreches de los osarios,
Las luciérnagas de adulterar sus titileos,
El payaso de pintarse sonrisas, y secar sus lágrimas
Los labios de expulsar la lengua que busca un ombligo,
Los dedos de colgar cañones blancos, los ojos de apuntarlos,
La boca de destilar las señales de humo
Que nunca regocijaran el llanto….
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