"Dime, romántico de corazones perdidos, dime, bufón, marioneta de mil almas, tú, que te autodenominas poeta,

¿Qué harás con tus versos sin su olor, sin su piel?, ¿Acaso mitigarán el dolor de los que no quieren escucharlos?,

Ojalá revienten en tu boca, Ojalá te ahoguen la soledad y el abandono salidos de tu propia tinta, de tu propio papel, Porque como tu bien sabes, los poetas no podéis dar nada, solamente palabras,

Para que podamos saborear vuestras insulsas experiencias, la falacia, la mentira de vuestras vidas, sin la calidez del amor sois menos que nada, igual que los demás mortales, así pues fallece en tu palabra, Llora en soledad, conoce al fin el dolor, Poeta".

Kutxi Romero

lunes, 22 de noviembre de 2010

Una visión del apocalipsis entre un sueño sin final

Hombres combaten a los muertos en rincones sedientos de oscuridad,
Demonios armados elijen quienes morirán, quienes quedaran  de su lado
Pues las cuentas del destino ¡tarde o temprano se han de pagar!,
Repiten entre unísonos coros, al dar rondas de limpieza…
¡Amuletos son esclavas de metal!,
Una punta gruesa es tu daga ¡te puede salvar!
La otra punta no la mires, es el peso del doble filo,
¡Con ella fácilmente te pueden  degollar! …..
Como cuando se corta una rebanada de torta con un afilado cuchillo,
Cuida tu espalda, una voz sin cuerpo se desvanece acercándose ya,
Guerras a muerte, batallas campales en las calles y
Aquellos que sobreviven, absorbidos por el encuentro de maldad
¡Tiemblan sin cesar!, empuñan su mano y nunca duermen ni comen
¡Son soldados sin aviso!, el sol nunca les sonrió y ahora los  ha  abandonado por siempre….

Nubes y mares poseídos por negras almas sin nombre
Jinetes del apocalipsis, burdamente así se les conoce…
Se escuchan en los cielos galopar con sus oxidadas  herraduras chisgueteadas en  sangre,
Con sus crines amarradas por muñones de hierro,
 Arropados  con mantas de densa tela que cubren sus macabros rostros
Y  cortan con silbidos iracundos,  las ondas del apacible aire que dejan frió como el hielo…
Provocan Gritos en las esquinas, rastros de  Huellas que  marcan largas carreras recorridas,
Abren brechas  y  delatan sitios de homicidios.

Persigo un olor de almizcle, ron y vino,

Miro al tejado y un cuervo se lanza 
Como un espíritu que lleva el diablo en busca de mi blando ojo,
Me atrapa en su mirada y me dejo llevar…
Despierta mi cuerpo, satanás se ríe a mi lado y me dice
Sin mover ni un solo labio:
¿Viste maldito condenado? ahora  sin tu  espíritu deberás irte
¡El sueño se ha culminado!...

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