Al sacarlos a pasear, cumpliéndoles los deseos a cada uno de estos condenados…
¡La libertad! Fue como una risa que ni los segundos lograron mutilar,
Como una quebrantante, oxidada y orgullosa lagrima
Que termino estrellada en el cielo…. ¡perforándolo en pequeños retazos!,
Haciendo de mis tristezas ¡una cortina rota y deshecha bañada de luz!...
Los cuervos la opacaron pero logre tomar mi autobús al combatir los sudores,
Aquel avión del que me tire de cabezas sin pensarlo dos veces
Mientras palpitaban mis cienes a mil veces por minuto,
Al observar atónito que no había agua alguna en la aurora marina de la engreída luna,
¡Para ella sus colores nubosos son solo pieles!
¡Ignora las caras de placer de los hipnotizados rostros!
¿Quién lo diría, La uña blanca de dios ahora señalando mi destino en el asfalto?
Jugué al malabarista con las catarsis de las ansiedades más corrosivas,
Al ilusionista, comediante, maleante actor y farsante…
Tire mis mejores cartas pero las tablas del ajedrez
Las decidieron las más crueles emociones
Que arrancaron mi piel con Electroshocks de punzones corrientosos…
¡Voltajes que mi corazón no resistió!
Y término pidiéndote perdón en aquel sillón,
Testigo de mis lamentos y goces que solo tú y yo sabemos…..
¡Aterrizó en el desierto pero el oasis de mis sacudidos pecados se ha dividido en dos!…
No hay comentarios:
Publicar un comentario